Alto del Perdón y Ermita de Eunate: donde el Camino se eleva hacia el horizonte del alma ⛰️✨
Tras dejar atrás Pamplona, el Camino de Santiago nos pone a prueba con una de esas etapas que combinan esfuerzo, historia y magia a partes iguales.
La subida al Alto del Perdón y la visita a la ermita de Eunate forman un binomio casi sagrado en el Camino Francés: uno eleva el cuerpo, la otra eleva el espíritu.
🚴 La subida al Alto del Perdón
Desde los barrios altos de Pamplona, el Camino asciende suavemente entre campos ondulados hacia Cizur Menor, y después por caminos rurales hacia Zariquiegui, último pueblo antes de la montaña.
A partir de ahí, la pendiente se endurece y el terreno se vuelve pedregoso. Entre el rumor del viento y el sonido de las ruedas sobre la grava, se siente que se está entrando en el Monte del Perdón, un lugar cargado de historia y simbolismo.
Al alcanzar la cima, el esfuerzo se ve recompensado con una vista impresionante: hacia un lado, el valle de Pamplona; hacia el otro, un horizonte nuevo que se abre hacia el Valle de Valdizarbe y Puente la Reina.
Es un punto de inflexión físico y emocional, donde muchos peregrinos dicen “aquí empezó de verdad mi Camino”.
🌬️ Los gigantes del viento y las siluetas de los peregrinos
En lo alto del monte giran sin descanso los molinos eólicos, los “gigantes del viento” que dominan el paisaje navarro. A su sombra se alza la escultura de hierro de los peregrinos, obra del artista Vicente Galbete, instalada en 1996.
Representa una caravana de caminantes de distintas épocas avanzando juntos hacia Compostela. En su base se puede leer la inscripción:
“Donde se cruza el camino del viento con el de las estrellas.”
A pocos metros, un círculo de piedras recuerda antiguos rituales precristianos. Muchos peregrinos dejan allí una piedra, símbolo de aquello que desean dejar atrás antes de continuar el viaje.
⚠️ Atención: descenso peligroso para bicicletas
El descenso original del Monte del Perdón por el sendero del Camino es muy técnico y peligroso para bicicletas:
el camino es estrecho, con piedras sueltas y cantos rodados grandes,
la pendiente es fuerte,
y las caídas son frecuentes entre ciclistas poco experimentados.
👉 En Bicigrino recomendamos encarecidamente descender por carretera, tomando la vía asfaltada que desciende suavemente hasta Uterga.
La carretera es más larga pero mucho más segura y fluida, permitiendo disfrutar del paisaje sin riesgos innecesarios. Desde Uterga se puede retomar el Camino con total comodidad.
🕍 Desvío hacia la ermita de Santa María de Eunate
Después de pasar Muruzábal, se llega al punto donde puede tomarse el desvío hacia la ermita de Eunate.
⚠️ Es importante saber que Eunate no está en el trazado directo del Camino Francés, sino que hay que desviarse expresamente para visitarla.
📍 Lugar exacto del desvío:
A la salida de Muruzábal, verás un cartel bien señalizado a la derecha que indica “Eunate”. El desvío discurre por un camino rural de unos 2 km entre campos de cereal hasta llegar a la ermita, visible a lo lejos en medio de la llanura.
Tras la visita, se puede regresar al mismo punto o enlazar hacia Obanos, donde el Camino retoma su trazado hacia Puente la Reina.
🌾 La ermita de Eunate: misterio y armonía en piedra
En mitad de la nada, rodeada de trigales y caminos de grava, se alza la ermita de Santa María de Eunate, del siglo XII. Su planta octogonal y el claustro exterior de arcos románicos la convierten en uno de los templos más singulares del Camino.
El nombre Eunate significa “cien puertas” en euskera, y su estructura recuerda al Templo de Jerusalén, lo que ha dado pie a numerosas teorías y leyendas.
Muchos la relacionan con los Caballeros Templarios, que protegían a los peregrinos en esta zona. Otros creen que fue un hospital templario o un lugar de observación astronómica, donde la luz del sol se alinea con los arcos en fechas concretas del año.
Sea cual sea su origen, Eunate tiene una energía especial. El silencio allí suena distinto, y los peregrinos que se detienen bajo sus arcos sienten una calma difícil de explicar.
Al caer la tarde, la piedra dorada de sus muros refleja la luz del sol de Navarra como si el templo respirara.
✨ Dos símbolos, una enseñanza
El Alto del Perdón y Eunate son dos hitos que resumen el espíritu del Camino:
El monte representa el esfuerzo, la superación y el perdón.
La ermita, la introspección, la fe y el misterio.
En uno domina el viento; en la otra, el silencio.
Ambos lugares recuerdan que el Camino no se mide solo en kilómetros, sino también en lo que se transforma dentro de cada peregrino.
🚴 Consejos Bicigrino
Subida dura desde Zariquiegui: hazla con calma; algunos tramos pueden requerir empujar la bici.
Descenso por carretera hasta Uterga: más seguro y con vistas espectaculares.
Desvío señalizado en Muruzábal para visitar Eunate (2 km ida).
No olvides sellar tu credencial en la ermita.
Retoma el Camino hacia Obanos y Puente la Reina, donde confluyen las rutas francesa y aragonesa.
🌄 Un horizonte nuevo para tu bicigrinaje
Desde el viento del Perdón hasta el silencio de Eunate, el Camino enseña que cada pedalada puede ser también una oración, cada subida una lección, y cada desvío una oportunidad de descubrir algo que no estaba en el mapa.
“Donde se cruza el camino del viento y el de las estrellas,
el alma del peregrino encuentra su rumbo.”
Buen Camino, Bicigrino. 🟨🟦